viernes, 24 de agosto de 2012
La casa de campo
Mi prima me contó cierta vez, que, en la casa donde ella vivía pasaban cosas malas, que ella presentía que ahí había algo, algo muy malo. Igual mi tía, que decía que desde que llegó a vivir ahí se sentía intranquila y se enfermaba seguido, que en las noches escuchaba ruidos, como rasguños en la pared, los perros aullaban hasta morir, y a veces cuando mi tía salía a ver qué pasaba, veía la figura obscura de un hombre bajo el zapotal de esa casa. Los perros aullaban al contemplar esa figura, y se retorcían en aullidos de terror. Bueno, así pasaba. Un día decidimos mi abue, mi hermana y yo ir como de día de campo a la casa de mi prima. Cuando llegamos, el lugar era muy bonito, completamente en el campo, cerca había un riachuelo, mucha vegetación, etc. Desde el momento en que llegué me sentí intranquila, no sé, como que había "algo" en el ambiente que no me gustaba nada. Lo raro era, que era en pleno día, como a las 12 o 1 de la tarde y se sentía un miedo.... una sensación de pesadez. Recuerdo que jugábamos con las Barbies en los lavaderos bajo una cobacha, entonces mi prima y mi hermana salieron a traer algo y me quedé sola. Empecé a sentir un miedo indescriptible, nunca había sentido algo así, presentía que algo o alguien estaba detrás de mí, viéndome, mirándome, entonces salí precipitadamente, con el corazón en un vilo, porque sentí que si permanecía un minuto más ahí, sola con "eso" atrás de mí íba a ver algo que haría que me muriera de terror. A la semana, mi prima y mi tía abandonaron la casa porque les contaron que ahí otras personas veían al Diablo, veían como que había un incendio, escuchaban gritos, y muchas cosas más, y alguien más le dijo que los antiguos dueños de esa casa, igual salieron huyendo de algo que los atormentaba, todos los días, día y noche. No sé a ciencia cierta qué sucedió en ese lugar, que hasta la fecha sigue inhabitable.
Texto de CL =^-^=
lunes, 20 de agosto de 2012
la mano invisible
Alguna vez, en la familia de Lorena ya había ocurrido que a sushermanas les habían acariciado el pelo, la espalda o inclusoempujado... La noche en que le ocurrió a Lorena este breve episodiodormía sola. Compartía habitación con su hermana pequeña, pero ella noestaba.
Se abrazó a la almohada, dejándose llevar por el sueñoestirada y con el rostro hacia el techo. La almohada estaba agarradapor su brazo izquierdo, y allí permació todo el tiempo.
Cuando ya estaba empezando a dormirse ocurrió:
Ungolpe seco debajo de su ombligo y encima de su pubis la despertó degolpe. Casi se levantó pero no lo hizo, tan solo permaneció quietamirando a su alrededor y analizándolo todo: la almohada no había sido,seguía abrazada a su izquierda... estaba sola, nadie había tenidotiempo de entrar, pegarle y luego salir...
Pensó y recordóotro episodio, cuando un fin de semana se había marchado con unosamigos a celebrar un weekend en una casa de Icona en mitad de unamontaña de Ayora. Todos iban a ponerse hasta arriba de tripis, peroella no lo hizo. Tenía el suyo, pero no lo tomó, simplemente lo guardó.
La casa tenía apenas dos habitaciones: donde se dormía -unamplio cuarto donde había tirado en el suelo un colchón de matrimonio yuna litera de madera-, y el salón, donde se pensaban correr la juerga.
Menos una pareja que se marchó a la habitación, el resto permaneció enel salón tomando tripis, fumando porros y bebiendo alcohol. La fiestano acabaría hasta el día siguiente. Lorena, por algún extraño motivo,no hizo nada de eso, y decidió irse a dormir.
No era cómodotumbarse allí con aquella pareja que -si bien no estaban haciendo nada-sí buscarían algo de intimidad, pero por algún motivo que ni ellasabía, Lorena decidió tumbarse en una esquina de la litera, con elcuerpo pegado a la madera, los brazos flexionados en dirección hacia sucabeza, sin apenas un sólo hueco por el que alguien pudiera hacer loque hizo: tocarle el pecho.
No recordaba si era el izquierdo oel derecho cuando me lo contó, pero sí recordaba la sensación de pánicoque sintió. Algo había tocado su pecho como si lo amasara, y no habíaespacio entre sus brazos para conseguir tal hazaña.
También enaquella ocasión, tras sentir un escalofrío en la espalda y notar cómoabría desmesuradamente los ojos por el miedo, analizó la situación. Lapareja seguía tumbada en su rincón, y no había nadie más.
Sudeterminación fue más que sorprendente. Se dijo: si tengo que sufriralucinaciones, al menos que sea con un tripi en el cuerpo.Curiosamente, el resto de la noche no le ocurrió nada más. Se comió sutripi, bebió alcohol y se rió con el resto de su grupo.
Texto de Dara ( nuevo nombre ATENCION:CL)
Se abrazó a la almohada, dejándose llevar por el sueñoestirada y con el rostro hacia el techo. La almohada estaba agarradapor su brazo izquierdo, y allí permació todo el tiempo.
Cuando ya estaba empezando a dormirse ocurrió:
Ungolpe seco debajo de su ombligo y encima de su pubis la despertó degolpe. Casi se levantó pero no lo hizo, tan solo permaneció quietamirando a su alrededor y analizándolo todo: la almohada no había sido,seguía abrazada a su izquierda... estaba sola, nadie había tenidotiempo de entrar, pegarle y luego salir...
Pensó y recordóotro episodio, cuando un fin de semana se había marchado con unosamigos a celebrar un weekend en una casa de Icona en mitad de unamontaña de Ayora. Todos iban a ponerse hasta arriba de tripis, peroella no lo hizo. Tenía el suyo, pero no lo tomó, simplemente lo guardó.
La casa tenía apenas dos habitaciones: donde se dormía -unamplio cuarto donde había tirado en el suelo un colchón de matrimonio yuna litera de madera-, y el salón, donde se pensaban correr la juerga.
Menos una pareja que se marchó a la habitación, el resto permaneció enel salón tomando tripis, fumando porros y bebiendo alcohol. La fiestano acabaría hasta el día siguiente. Lorena, por algún extraño motivo,no hizo nada de eso, y decidió irse a dormir.
No era cómodotumbarse allí con aquella pareja que -si bien no estaban haciendo nada-sí buscarían algo de intimidad, pero por algún motivo que ni ellasabía, Lorena decidió tumbarse en una esquina de la litera, con elcuerpo pegado a la madera, los brazos flexionados en dirección hacia sucabeza, sin apenas un sólo hueco por el que alguien pudiera hacer loque hizo: tocarle el pecho.
No recordaba si era el izquierdo oel derecho cuando me lo contó, pero sí recordaba la sensación de pánicoque sintió. Algo había tocado su pecho como si lo amasara, y no habíaespacio entre sus brazos para conseguir tal hazaña.
También enaquella ocasión, tras sentir un escalofrío en la espalda y notar cómoabría desmesuradamente los ojos por el miedo, analizó la situación. Lapareja seguía tumbada en su rincón, y no había nadie más.
Sudeterminación fue más que sorprendente. Se dijo: si tengo que sufriralucinaciones, al menos que sea con un tripi en el cuerpo.Curiosamente, el resto de la noche no le ocurrió nada más. Se comió sutripi, bebió alcohol y se rió con el resto de su grupo.
Texto de Dara ( nuevo nombre ATENCION:CL)
viernes, 29 de junio de 2012
Amigas para siempre
Año 1982. Alicia y Sara eran dos chicas, ambas de 15 años, e íntimas amigas
desde la más tierna infancia. Vivían en el mismo barrio, estudiaban en el mismo
instituto, iban a la misma clase... en fin, eran inseparables. Sin embargo, tenían
caracteres muy diferentes. Alicia era alegre y extrovertida, mientras que Sara era
muy tímida y callada.
Cierto día, Sara le propuso a Alicia:
- ¿Por qué no hacemos un juramento de sangre?
- ¿Qué?
- Mira, por si algún día perdemos el contacto, juramos que la que muera antes de
nosotras dos, irá a avisar a la otra.
- Qué tontería, Sara, nosotras siempre estaremos juntas.
Ante la insistencia de Sara, y entre asombrada y divertida, Alicia al final aceptó
la propuesta. Ambas se practicaron un corte con una navaja en el dedo índice de la
mano derecha, y sellaron el pacto a la luz de unas velas.
Pasaron los años. Alicia había terminado sus estudios de derecho, tenía un buen
trabajo, una casa preciosa y un marido y un hijo maravillosos. Hacía mucho que no
veía a Sara, la amiga de su juventud, aunque a veces se acordaba de ella cuando se
veía la cicatriz de su dedo índice. Al final, la vida les había llevado por caminos
distintos y no habían vuelto a verse desde que acabaron el instituto.
Una noche, Alicia tuvo una horrible pesadilla: iba conduciendo, cuando de repente un
camión invadía su carril y chocaba con su coche.
Se despertó empapada en sudor, y justo en ese momento, oyó llamar al timbre de la
casa. Eran las 3 de la madrugada. Miró a su marido, que dormía profundamente a su
lado, en ese momento, el timbre volvió a sonar con insistencia. Maldiciendo por lo
bajo y preguntándose quién podría ser a esas horas, Alicia se levantó y fue a abrir
la puerta.
Cuando abrió la puerta y vio a la mujer que estaba en el porche, abrió la boca,
totalmente anonadada. Aunque había cambiado bastante, la reconoció enseguida.
Allí, terriblemente pálida, ojerosa y con una enorme herida sangrante en la cabeza,
estaba su antigua amiga Sara.
- ¡Por Dios, Sara! ¿Qué ta ha ocurrido? Entra, te curaré esa herida.
- ¡Cuánto tiempo
sin vernos!
Sara no se movió de donde estaba.
- He venido a cumplir mi promesa, Alicia. He muerto y vengo a decírtelo.
Alicia se quedó sin habla.
- Ya que la vida nos ha separado, estaremos juntas en la muerte. Te estaré
esperando...- dijo Sara levantando el dedo índice. Acto seguido, desapareció.
Alicia empezó a notar un dolor persistente en su propio dedo índice, al mirárselo
descubrió que lo tenía empapado en sangre, como si se le hubiera vuelto a abrir el
corte que se hiciera años atrás... Lanzó un alarido estremecedor y cayó desvanecida
al suelo.
Al día siguiente, despertó en su cama y pensó que todo había sido un mal sueño.
Encendió el televisor para desayunar, y lo que vio la dejó helada: la noche
anterior, a las 3 de la madrugada, había habido un accidente de tráfico: un camión
había chocado con un coche, y la conductora del mismo había fallecido en el acto.
A partir de aquél día, su vida se convirtió en un auténtico infierno. No comía, se
olvidaba de recoger a su hijo en el colegio, no rendía en el trabajo... Y todas las
noches tenía el mismo sueño, en el cual oía llamar a la puerta, y al abrir veía a
Sara levantando el dedo índice y diciendo "te estaré esperando", tras lo cual
siempre se despertaba con un dolor insoportable en su dedo lleno de sangre.
Su marido no entendía lo que le estaba pasando, los médicos no encontraban ninguna
explicación, y finalmente internaron a Alicia en un psiquiátrico.
Allí no hizo sino empeorar, ahora en sus pesadillas veía a Sara junto a su cama.
Una noche, un celador del psiquiátrico oyó un espantoso ruido de cristales rotos
que provenía de la habitación de Alicia.
Al entrar en la habitación vio que la ventana estaba rota, se asomó y vio a Alicia
tirada sobre la acera en medio de un charco de sangre. Tenía una gran herida en la
cabeza y a su lado, en el pavimento, alguien había escrito con su sangre: "AMIGAS
PARA SIEMPRE".
miércoles, 27 de junio de 2012
Una muerta en el autobus
Un autobús de servicio nocturno hacía su ronda por el centro de la capital, aunque en fin de semana solía ir lleno de jóvenes que regresaban de fiesta, entre semana el transporte no llevaba a mas de tres o cuatro personas en cada viaje.
Sandra era una de esas trabajadoras noctámbulas que terminaban su jornada laboral al amanecer, pero hoy había tenido suerte y se pudo escapar un par de horas antes de la empresa donde trabajaba como teleoperadora. Mientras subía al autobús iba pensando que con un poco de suerte podría dormir del tirón y levantarse a una hora “normal”, como el resto de sus conocidos, para pasear por el parque a la luz del sol. Como echaba de menos hacer vida diurna, pero por desgracia su trabajo por la noche era agotador y en más de una ocasión los jefes les obligaban a hacer unas horas extras, que por supuesto no se reflejaban en su sueldo.
El conductor de la ruta ya era un habitual, pero la verdad es que Sandra no era muy dada a hablar con desconocidos por lo que al “picar” su billete intercambio una sonrisa con él y continuó avanzando. Sentada en la parte central del autobús, luchaba contra el sueño mientras trataba de mantenerse despierta, no quería pasarse de su parada y acabar en la otra punta de la ciudad. Como casi siempre el transporte estaba casi vacío, sólo un chico con aspecto de universitario escuchando música con su ipod mientras ojeaba cientos de hojas de apuntes.
Sandra miraba aburrida por la ventana cuando sintió que el autobús se detuvo a recoger otros pasajeros. Dos hombres subieron colgando de sus hombros a un mujer que parecía inconsciente, muy probablemente se hubiera pasado con la copas y sus amigos la estuvieran llevando a casa, era el pan nuestro de cada día durante el fin de semana pero un martes era más extraño ver un espectáculo como aquel.
Los hombres avanzaron de lado por el pasillo mientras la mujer parecía envolver con sus brazos el cuellos de sus acompañantes, sin duda estaba totalmente inconsciente porque arrastraban sus pies por el suelo con cada paso que daban hasta el fondo del autobús. Una vez allí se sentaron en la última fila uno a cada lado de la mujer. Su aspecto desaliñado y el pelo cubriendo su cara impedían ver si se encontraba bien. Pero Sandra que no tenía mucho más que hacer lanzaba miradas furtivas a los extraños compañeros de viaje.
Los tres se mantenían en silencio y los hombres parecían un tanto agitados, probablemente por tener que cargar a cuestas a la mujer, que francamente tenía unos kilitos de más, cuando descubrieron que Sandra les miraba continuamente le lanzaron una mirada tan fría e intimidatoria, y se dijeron algo el uno al otro que no alcanzó a escuchar. De inmediato bajó la cabeza y asustada no se atrevió a mirar de nuevo hacia atrás.
Pero pasados unos minutos su curiosidad pudo a su miedo y se acordó que tenía un set de maquillaje en el bolso, sacó un pequeño espejito y empezó a buscar el ángulo para mirar que hacía el trío sin ser descubierta. Los hombres estaban distraídos mirando por las ventanillas como intentando descubrir donde estaban o buscando algún lugar. La mujer que ya no estaba rodeando con los brazos los cuellos de sus acompañantes y se había recostado en el asiento, parecía que se había despertado y miraba hacia ella. Sandra aprovechó que los hombres no podían verla para girarse a mirar a la mujer.
Casi se cae al suelo del susto cuando vio la cara de la mujer con la boca totalmente abierta y los ojos como platos mientras la miraba, nuevamente agachó la cabeza y se giró al frente. El aspecto de la mujer la había dejado impactada, la miraba como con ojos de terror y tan fija y fríamente que parecía una muñeca. Sin poder evitarlo miraba por el espejo qué sucedía una y otra vez, pero la mujer no dejaba de mirarla, inmóvil.
Mientras se giraba nuevamente a ver que sucedía sintió una mano en el hombro que casi la mata del susto, era el chico del ipod que se había levantado mientras ella estaba distraída. Con una cara de miedo que Sandra nunca podrá olvidar la miró y la susurró al oído.
“Bájate conmigo en esta parada y por lo que más quieras no mires a la gente que está sentada detrás”
Sandra sintió algo en su tono de voz que no le hizo dudar que el chico estaba muerto de miedo y debía obedecerle. Ambos bajaron en la siguiente parada, con la cabeza agachada y sin mirar a los extraños personajes que se habían sentado en la otra punta del autobús.
El autobús continuó su viaje y cuando sintieron que ya se había alejado lo suficiente el chico se giró hacia Sandra y le dijo:
“Esa mujer estaba muerta, esos locos la llevaban como si estuviera borracha o desmayada pero estaba muerta, estoy estudiando medicina y te puedo asegurar que presentaba claros indicios de rigor mortis*. Estaba totalmente rígida y tenía la cara y las manos moradas. Esos psicópatas la llevaban paseando por la ciudad como si tal cosa. Tenemos que llamar a la policía”
*El rígor mortis o rigor mortis es un signo reconocible de muerte (del latín mortis) que es causado por un cambio químico en los músculos que causa un estado de rigidez (del latín rigor) e inflexibilidad en las extremidades y una dificultad para mover o manipular el cadáver.
-NOTA: Esta leyenda urbana es posiblemente una de las que más tintes de verdad puedan tener de las que hemos puesto hasta ahora. La idea de que cualquiera a nuestro alrededor se puede ocultar en la oscuridad y soledad de la noche para disfrazar un crimen es por desgracia mucho más común de lo que pudiéramos pensar. Y sin duda el momento propicio para “deshacerse” de un cadáver es a altas horas de la madrugada cuando no hay casi nadie por las calles.
sábado, 23 de junio de 2012
Testimonio real
Testimonio real:
Entre todas las amistades y conocidos que podemos tener a lo largo de nuestra vida, siempre hay uno que es especial, alguien a quien todos consideramos como nuestro mejor amigo.
Íbamos a la misma escuela y realizábamos juntos los trabajos de clase. Normalmente son trabajos prácticos y bastante divertidos, como el que nos mandó la profesora de biología un maldito día. Teníamos que traer a clase diferentes tipos de tierra, pero lo más pura posible, por lo que deberíamos realizar agujeros bastante profundos para poder recoger muestras aptas para un adecuado análisis.
Entusiasmados por el experimento, salimos los dos juntos al monte para extraer las diferentes muestras. Después de varios minutos observando el paisaje vimos a lo lejos el lugar ideal, era una pequeña montaña cortada donde se apreciaban varios estratos, sin pensarlo nos dirigimos hasta allí y cavamos. Al poco rato escuché la voz de mi amigo:
- Ven, Corre encontré algo!..
Me acerqué para ver que quería y llegué justo cuando del hoyo sacaba una extraña muñeca, estaba vieja, parecía haber estado mucho tiempo enterrada, la habían vestido de blanco. Su aspecto daba terror, sus ojos estaban desviados y sus cabellos eran de un color naranja fuerte. Sin saber porque sentí un mal presentimiento y un ligero cosquilleo subió por mi espalda recorriendo todo mi cuerpo. A pesar de todo no le di más importancia y regresamos a nuestros hogares.
A la mañana siguiente recibí una llamada telefónica. Mi amigo, mi mejor amigo había muerto repentinamente por causas desconocidas, más tarde nos enteraríamos que fue por un mal extraño.
Tardé bastante tiempo en recuperarme, pero nada volvió a ser igual, empecé a encerrarme en mi mismo y sentir la necesidad de refugiarme en la lectura, prácticamente todos los días, después de las clases, acudía a la biblioteca, allí realizaba mis deberes y pasaba largas horas con mis nuevos amigos; los libros.
Un día, en la sección de esoterismo, encontré un viejo libro, el tema, ritos y leyendas y entre sus polvorientas páginas pude ver un extraño dibujo, un dibujo que me resultaba familiar, se podía ver una muñeca, igual a la que encontró mi amigo, en el pie de foto decía:
“El que tenga un mal incurable que entierre una muñeca igual a ésta. Deberá vestir de blanco y tener los cabellos de color naranja. El primero que la encontrase recibiría la enfermedad y moriría”.
Ahora entiendo lo que pasó, si no hubieses descubierto aquella muñeca ahora estaríamos juntos y bromeando como siempre.
Texto de Dara:33
Morir de miedo *3*
Este hecho que os voy a contar sucedió de verdad según me contó un monitor mío de un campamento y que al parecer se lo contaron los propios protagonistas de la historia, bueno, aquí empieza:
Resulta que una mañana como tantas otras tres amigos que estudiaban la carrera de forense se reunieron a la hora del desayuno como hacían siempre. Los amigos eran dos chicos y una chica y juntos se lo pasaban genial. Un día a los dos chicos se les ocurrió gastar una broma a su amiga y para ello abrieron un cajón en el que había un cadáver del cuál cortaron una pierna y antes de acostarse uno de ellos colocó la pierna del muerto dentro de la cama de la chica. A la mañana siguiente la chica no bajaba a desayunar y sus amigos cansados de esperar subieron a llamarla.
Al subir y entrar en su habitación ya que no respondía se la encontraron en la ventana sentada agarrada a la repisa y la pierna del muerto en la boca. Presentaba los signos característicos de haber muerto de miedo: pálida, las pupilas dilatadas, el pelo blanco... etc.
Esa broma costó la vida de su amiga...
Escrito por Dara :33
la niña de dos coletas
Esta historia fue contada por un guardia de seguridad del shopping portones de montevideo (uruguay).
el decía que hubo un caso años atrás en los edificios de enfrente del shopping que le dejo confuso durante mucho tiempo y que, hasta la fecha, no se sabe con certeza lo que una mujer que vivía allí les contó, la misma historia que el guardia nos contó a nosotros y yo ahora se la cuento a ustedes.
resulta que la mujer que contó la historia vivía sola en los edificios de enfrente del shopping, y un día, como otro cualquiera, le llaman al timbre de la puerta, ella mira por la mirilla y ve a una niña con dos coletas. la mujer, sin abrir la puerta, le pregunta que quería, y la niña le dice que un vaso de agua. la mujer sirve el agua y cuando abre la puerta, la niña no estaba.
al otro día vuelve a sonar el timbre de la puerta y, para sorpresa de la mujer, era la misma niña del día anterior pidiendo el vaso de agua, la mujer le dijo que si, pero que no se valla como el día anterior. cuando abre la puerta la niña había vuelto a desaparecer.
así pasaron los días y la niña iba todos los días a ver a la mujer, y la mujer, harta de que la niña le pida el vaso de agua y luego desaparecer, baja a hablar con el portero y le comenta lo de la pequeña. el portero le dice que no vio nunca a una niña subir ni bajar.
la mujer totalmente confusa mira un retrato que tenia el portero en su mesa y asustada le dice a este que esa era la niña de la cual ella hablaba. el portero entre confusiones y lamentos le dice a la mujer que eso era imposible, que esa niña era su hija y que hacia ya algún tiempo que había muerto de forma extraña en ese edificio, y que el cadáver nunca se encontró.
la mujer al poco tiempo abandono ese edificio y un año después abandono también el país.
nunca supimos porque esa niña solo iba a esa casa ni porque pedía un vaso de agua, la única conclusión que yo saque es que esto es una leyenda urbana, y que ustedes son los que juzgan a partir de ahora.
Texto de Dara:33
¡¡Felices vacaciones de verano¡¡
viernes, 22 de junio de 2012
María González
Había una vez una niña llamada María González que estudiaba en un colegio de una pequeña ciudad de el norte de España.
Un día había quedado con sus amigas por la tarde pero resultó que ellas le habían engañado y no se iban a presentar. Ella como buena amiga esperó y esperó. Y llegaron las ocho.
De repente comenzó a ver luces a lo lejos, que poco a poco se empezaron a acercar hacia María. Ella retrocedió poco a poco. Hasta que chocó con una sombra que se le acercaba silenciosa por detrás. Estaba rodeada. Intentó gritar pero no le salió la voz, estaba paralizada por el miedo.
La sombra sacó una navaja del forro de su gabardina y se la colocó en la garganta.
Al siguiente día sus padres fueron al colegio por su hija, pero nadie la había visto. Buscaron y buscaron por el colegio, el patio y sus alrededores, pero no la encontraron.
Desde ese día se dice que si caminas por ese patio alrededor de las ocho cuando ya ha caído la noche verás una sombra que se te irá acercando poco a poco. Esa sombra es María con la navaja clavada en el cuello.
Enloquecerás y no volverás a ser el mismo.
Firmado: Purpuram y Nigrum.
Un día había quedado con sus amigas por la tarde pero resultó que ellas le habían engañado y no se iban a presentar. Ella como buena amiga esperó y esperó. Y llegaron las ocho.
De repente comenzó a ver luces a lo lejos, que poco a poco se empezaron a acercar hacia María. Ella retrocedió poco a poco. Hasta que chocó con una sombra que se le acercaba silenciosa por detrás. Estaba rodeada. Intentó gritar pero no le salió la voz, estaba paralizada por el miedo.
La sombra sacó una navaja del forro de su gabardina y se la colocó en la garganta.
Al siguiente día sus padres fueron al colegio por su hija, pero nadie la había visto. Buscaron y buscaron por el colegio, el patio y sus alrededores, pero no la encontraron.
Desde ese día se dice que si caminas por ese patio alrededor de las ocho cuando ya ha caído la noche verás una sombra que se te irá acercando poco a poco. Esa sombra es María con la navaja clavada en el cuello.
Enloquecerás y no volverás a ser el mismo.
Firmado: Purpuram y Nigrum.
No mires hacia atrás
Alguna vez cuando tu estas en algún lugar solo ¿No sentiste que alguien te mira pero tú sabes que estás solo?
Bueno yo te diré la lo que te podría estar observando.
Hace algún tiempo un niño de 7 años llamado Antonni como todos los días iba de regreso del colegio hacia su casa por el mismo lugar, pero un día un perro negro lastimado de una pata se cruzo por su camino, Antonni conmovido fue tras el perro, lo siguió hasta un lugar desolado, y mientras el niño se dio la vuelta para ver donde estaba, el perro desapareció, entonces el niño perdido, fue en busca de ayuda para poder volver a su casa pero no encontró más que una pequeña casona, al ver que que anochecía se metió sin dudarlo, pero al entrar se dice que Antonni grito y grito de desesperación pero no había nadie para socorrerlo, pero ¿Por qué gritaba Antonni? Se dice que cuando entro a la casona una sombra sin cuerpo lo miro a los ojos con unos ojos amarillos, entonces Antonni se quedo petrificado del susto y murió.
Al día siguiente la policía junto a su madre lo fueron a buscar, y por la información que les dieron llegaron a la casona, apenas entraron vieron el cuerpo sin vida de Antonni en el suelo, pero lo mas extraño fue que al acercarse al cuerpo vieron que lo ojos de Antonni estaban de un color amarillo, los policías con un poco de miedo se lo llevaron. En el momento que iban de salida un policía miro atrás porque creyó que algo lo observaba, lo que vio fue dos pares de ojos amarillos ¿pero de quien eran ese par de ojos adicionales?, entonces el policía lleno de miedo no dijo nada, pero en el camino enloqueció y se suicido con su pistola pero nadie supo porque lo hizo.
Y ahora lo que te voy a decir no es un juego, cuando te encuentres solo y repites tres veces el nombre de Antonni en voz clara y fuerte sentirás que alguien te mira atrás tuyo, pero te aconsejo que no te des vuelta o podrías quedar marcado de por vida, yo lo intente apenas una vez, pero no lo hice directamente, sino a través de un espejo y lo que vi fue un par de ojos amenazantes color amarillos que me hipnotizaron por algunos segundos, de no haber sido por mi madre que llamo a la puerta tal vez jamás hubiera despertado.
Por eso te aconsejo no mirar hacia atrás, porque aunque no lo vi se dice que no solo te aparece un par de ojos, sino dos pares que se dice que un par son de Antonni, pero el otro par no se puede saber con exactitud pero se dice que son los mismos que miro Antonni antes de morir.
Esta historia es un hecho real, que espero que no intentes realizarla o quedarías marcado de por vida.
Firmado: Falvus y Nigrum.
Dedicada a nuestros compañeros y compañeras que se gradúan hoy. Especialmente a nuestra amiga Clara. ¡Os echaremos de menos!
Bueno yo te diré la lo que te podría estar observando.
Hace algún tiempo un niño de 7 años llamado Antonni como todos los días iba de regreso del colegio hacia su casa por el mismo lugar, pero un día un perro negro lastimado de una pata se cruzo por su camino, Antonni conmovido fue tras el perro, lo siguió hasta un lugar desolado, y mientras el niño se dio la vuelta para ver donde estaba, el perro desapareció, entonces el niño perdido, fue en busca de ayuda para poder volver a su casa pero no encontró más que una pequeña casona, al ver que que anochecía se metió sin dudarlo, pero al entrar se dice que Antonni grito y grito de desesperación pero no había nadie para socorrerlo, pero ¿Por qué gritaba Antonni? Se dice que cuando entro a la casona una sombra sin cuerpo lo miro a los ojos con unos ojos amarillos, entonces Antonni se quedo petrificado del susto y murió.
Al día siguiente la policía junto a su madre lo fueron a buscar, y por la información que les dieron llegaron a la casona, apenas entraron vieron el cuerpo sin vida de Antonni en el suelo, pero lo mas extraño fue que al acercarse al cuerpo vieron que lo ojos de Antonni estaban de un color amarillo, los policías con un poco de miedo se lo llevaron. En el momento que iban de salida un policía miro atrás porque creyó que algo lo observaba, lo que vio fue dos pares de ojos amarillos ¿pero de quien eran ese par de ojos adicionales?, entonces el policía lleno de miedo no dijo nada, pero en el camino enloqueció y se suicido con su pistola pero nadie supo porque lo hizo.
Y ahora lo que te voy a decir no es un juego, cuando te encuentres solo y repites tres veces el nombre de Antonni en voz clara y fuerte sentirás que alguien te mira atrás tuyo, pero te aconsejo que no te des vuelta o podrías quedar marcado de por vida, yo lo intente apenas una vez, pero no lo hice directamente, sino a través de un espejo y lo que vi fue un par de ojos amenazantes color amarillos que me hipnotizaron por algunos segundos, de no haber sido por mi madre que llamo a la puerta tal vez jamás hubiera despertado.
Por eso te aconsejo no mirar hacia atrás, porque aunque no lo vi se dice que no solo te aparece un par de ojos, sino dos pares que se dice que un par son de Antonni, pero el otro par no se puede saber con exactitud pero se dice que son los mismos que miro Antonni antes de morir.
Esta historia es un hecho real, que espero que no intentes realizarla o quedarías marcado de por vida.
Firmado: Falvus y Nigrum.
Dedicada a nuestros compañeros y compañeras que se gradúan hoy. Especialmente a nuestra amiga Clara. ¡Os echaremos de menos!
martes, 29 de mayo de 2012
El fantasma de Eleonora
Hace mucho tiempo en un pueblo del norte había una condesa muy poderosa y envidiosa. Envidiaba a mucha gente (ya fuera por sus riquezas, su marido...) pero había una joven a la que odiaba más que a ninguna otra persona, Eleonora. Pues era bella, rica (ya que era hija de un comerciante) y tenía un marido hermoso y atento.
La única desgracia de Eleonora era ser envidiada por una mujer tan poderosa y sanguinaria cómo la condesa.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Un día de primavera, después de pasar meses y meses pensando en cómo deshacerse de Eleonora, tuvo una gran idea:
Llamaría a todas las jóvenes del reino y les propondría resolver un acertijo. Si no lo acertaban serían condenadas a muerte.
Evidentemente el de Eleonora sería casi imposible de resolver.
Así pues, hizo correr la voz por el reino y el día previsto todas las jóvenes (también Eleonora) se presentaron en la puerta del palacio de la condesa.
Todas las jóvenes salían de palacio después de unos minutos con una radiante sonrisa en la casa. Excepto Eleonora: ella no resolvió su acertijo y fue condenada a muerte.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Los meses que estuvo en prisión antes de su muerte fueron horribles para la joven. Fue torturada y atormentada: pasaba días sin comer, encerrada en una pequeña celda sin ventanas y ,de vez en cuando, recibiendo algún que otro latigazo.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Llegó el último día de vida de Eleonora, en el que recibió una inesperada visita.
La condesa entró en la celda con aires de grandeza. Observó a la joven encogida en una esquina con el pelo enmarañado, las ropas rotas y heridas y cicatrices por todo el cuerpo.
-Por fin estas dónde te mereces,- dijo la condesa con desprecio- sucia rata-.
La joven levantó la mirada:
-¿A que te refieres con "dónde te mereces"? ¿A caso no estaba aquí por no ser lo suficientemente lista para resolver un acertijo que las demás mujeres del pueblo resolvieron?
La condesa rió estrepitosamente:
-Pequeña ingenua. Estás aquí por que te lo mereces. Todo era una tapadera para poder verte morir.- respondió, luego dio una sacudida con la mano- ¡Guardias! ¡Llevárosla!-.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Años después de que la joven Eleonora muriese decapitada en la guillotina su marido se casó con la condesa por la fuerza. Ya siendo marido y mujer, él le fue infiel con una mujer del pueblo llamada Ana. La condesa no lo pudo soportar y lo mandó decapitar como a Eleonora.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Después de morir el marido de Eleonora. La condesa fue asesinada misteriosamente, aunque cuentan los más supersticiosos que los fantasmas de Eleonora y su marido la mataron cómo venganza. Incluso algunos van más allá y dicen que si te acercas al palacio de la condesa y gritas "Eleonora tengo tu cabeza y soy condesa" tres veces su fantasma se te aparece y con un cuchillo te corta la cabeza y te obliga a vagar con ella y su marido durante toda la eternidad.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Llegó el último día de vida de Eleonora, en el que recibió una inesperada visita.
La condesa entró en la celda con aires de grandeza. Observó a la joven encogida en una esquina con el pelo enmarañado, las ropas rotas y heridas y cicatrices por todo el cuerpo.
-Por fin estas dónde te mereces,- dijo la condesa con desprecio- sucia rata-.
La joven levantó la mirada:
-¿A que te refieres con "dónde te mereces"? ¿A caso no estaba aquí por no ser lo suficientemente lista para resolver un acertijo que las demás mujeres del pueblo resolvieron?
La condesa rió estrepitosamente:
-Pequeña ingenua. Estás aquí por que te lo mereces. Todo era una tapadera para poder verte morir.- respondió, luego dio una sacudida con la mano- ¡Guardias! ¡Llevárosla!-.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Años después de que la joven Eleonora muriese decapitada en la guillotina su marido se casó con la condesa por la fuerza. Ya siendo marido y mujer, él le fue infiel con una mujer del pueblo llamada Ana. La condesa no lo pudo soportar y lo mandó decapitar como a Eleonora.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Después de morir el marido de Eleonora. La condesa fue asesinada misteriosamente, aunque cuentan los más supersticiosos que los fantasmas de Eleonora y su marido la mataron cómo venganza. Incluso algunos van más allá y dicen que si te acercas al palacio de la condesa y gritas "Eleonora tengo tu cabeza y soy condesa" tres veces su fantasma se te aparece y con un cuchillo te corta la cabeza y te obliga a vagar con ella y su marido durante toda la eternidad.
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martes, 15 de mayo de 2012
el sanatorio

El
Sanatorio de Agramonte parece ser uno de esos lugares cargados a través del paso
de los años de dolor y sucesos trágicos. Uno de esos edificios que reúnen todos
los ingredientes necesarios para llegar a convertirse en un lugar donde el
terror y el miedo se contagian y donde las emociones se ponen a flor de
piel.
En sus estancias abandonadas todavía se pueden ver las camas donde
los enfermos de tuberculosis reposaron en tiempos pasados para curar sus graves
dolencias que los envolvían en un sufrimiento progresivo que iba acabando en
muchas ocasiones con sus vidas, y es que mientras paseas por éstas habitaciones
sientes como alguien que estuvo allí acostado puede estar observándote inmóvil,
muy cerca de ti. Es en ese mismo instante cuando decides colocar tu grabadora y
lanzar una de esas preguntas a las que todavía hoy no tenemos respuesta, después
de unos momentos, reproduces la cinta en el más absoluto silencio y esperas
escuchar algo como: ¿Yo que ago aquí?
algo raro -.-
La viuda de Samuel Winchester, el inventor del rifle de repetición, mandó
levantar una casa que se estuvo construyendo durante 38 años sin parar hasta que
el momento de su muerte, falleció con 82 años. Convencida por un medium de la
época de que podía evitar que los muertos por los rifles Winchester la visitaran
buscando venganza en vida. Desde ese momento en su casa no cesaban los ruidos de
martillos, empleó durante años una legión de constructores, carpinteros y
decoradores en un proyecto sin fin.
Actualmente está convertida en una especie de parque temático: Winchester Mystery House.
La casa norteamericana más embrujada, la Misteriosa Mansión Winchester, tiene 4 pisos, 467 entradas, 47 chimeneas y 2 espejos.-
Después de la muerte del heredero de la Winchester Arms Company, su viuda Sarah descubrió que estaba bajo una maldición. Esto se debía a las armas creadas por la empresa familiar, que habían causado la muerte a miles de personas y estaban buscando su venganza.
Luego de dirigir la continua construcción de la mansión durante 39 años, Sarah falleció mientras dormía a la edad de 82 años. Muchos acontecimientos extraños han ocurrido a través de los años y siguen reportándose actualmente. Los psíquicos han visitado la casa y creen que muchos espíritus deambulan por ella, ¡junto con el fantasma de Sarah Winchester!
Han habido muchos encuentros y sucesos inusuales incluyendo pasos, portazos, voces extrañas y las famosas manchas frías. Es una de las casas más raras, sino embrujadas, de Norteamérica.
Atraviese sus 160 habitaciones y enfréntese cara a cara con los misterios y fenómenos extraños que dieron a la mansión su nombre; una ventana construida en el interior del piso, escaleras que conducen a ninguna parte, una chimenea que se alza cuatro pisos, puertas que al abrirse sólo dejan ver una pared en blanco, los pilares al revés. Nadie a podido dar explicación a los misterios que todavía ahora existen dentro de la mansión de Winchester.
Sarah Winchester invertió su herencia de más de 20.000.000 millones de dólares para construir la casa, su única obsesión, y así conseguir la paz eterna y apaciguar a los malos espíritus.
Sarah murió en 1922. Entonces la casa, que había llegado a tener entre 500 y 600 habitaciones, tenía 160 cuartos, con 2000 puertas, 10.000 ventanas, 47 hogares, 47 escaleras, 13 baños y 6 cocinas.
La viuda de Samuel Winchester, el inventor del rifle de repetición, mandó levantar una casa que se estuvo construyendo durante 38 años sin parar hasta que el momento de su muerte, falleció con 82 años. Convencida por un medium de la época de que podía evitar que los muertos por los rifles Winchester la visitaran buscando venganza en vida. Desde ese momento en su casa no cesaban los ruidos de martillos, empleó durante años una legión de constructores, carpinteros y decoradores en un proyecto sin fin.

Actualmente está convertida en una especie de parque temático: Winchester Mystery House.
La casa norteamericana más embrujada, la Misteriosa Mansión Winchester, tiene 4 pisos, 467 entradas, 47 chimeneas y 2 espejos.-
Después de la muerte del heredero de la Winchester Arms Company, su viuda Sarah descubrió que estaba bajo una maldición. Esto se debía a las armas creadas por la empresa familiar, que habían causado la muerte a miles de personas y estaban buscando su venganza.
Luego de dirigir la continua construcción de la mansión durante 39 años, Sarah falleció mientras dormía a la edad de 82 años. Muchos acontecimientos extraños han ocurrido a través de los años y siguen reportándose actualmente. Los psíquicos han visitado la casa y creen que muchos espíritus deambulan por ella, ¡junto con el fantasma de Sarah Winchester!
Han habido muchos encuentros y sucesos inusuales incluyendo pasos, portazos, voces extrañas y las famosas manchas frías. Es una de las casas más raras, sino embrujadas, de Norteamérica.
Atraviese sus 160 habitaciones y enfréntese cara a cara con los misterios y fenómenos extraños que dieron a la mansión su nombre; una ventana construida en el interior del piso, escaleras que conducen a ninguna parte, una chimenea que se alza cuatro pisos, puertas que al abrirse sólo dejan ver una pared en blanco, los pilares al revés. Nadie a podido dar explicación a los misterios que todavía ahora existen dentro de la mansión de Winchester.
Sarah Winchester invertió su herencia de más de 20.000.000 millones de dólares para construir la casa, su única obsesión, y así conseguir la paz eterna y apaciguar a los malos espíritus.
Sarah murió en 1922. Entonces la casa, que había llegado a tener entre 500 y 600 habitaciones, tenía 160 cuartos, con 2000 puertas, 10.000 ventanas, 47 hogares, 47 escaleras, 13 baños y 6 cocinas.
La viuda de Samuel Winchester, el inventor del rifle de repetición, mandó levantar una casa que se estuvo construyendo durante 38 años sin parar hasta que el momento de su muerte, falleció con 82 años. Convencida por un medium de la época de que podía evitar que los muertos por los rifles Winchester la visitaran buscando venganza en vida. Desde ese momento en su casa no cesaban los ruidos de martillos, empleó durante años una legión de constructores, carpinteros y decoradores en un proyecto sin fin.
el barco
El Queen Mary es el barco más embrujado del mundo, tiene un increíble peso de
81.000 toneladas y un registro de 55 fantasmas.
El Queen Mary fue
construido en 1936 como un crucero revolucionario para la Cuanrd Line. En la
Segunda Guerra Mundial sirvió para la Armada Británica, para despues retornar su
actividad como crucero. Sin duda una historia tan importante debió dejar marcado
el destino del Queen Mary.
El Queen Mary Es muy célebre por los
avistamientos de fantasmas y por la alta actividad paranoomal que hay en él.
En la Puerta Nº13 de la sala de máquinas, al parecer existe el fantasma
de un hombre que murió aplastado durante trabajos de mantenimiento en una puerta
hermética. Una gran cantidad de visitantes e incluso miembros de la tripulación
han comentado la precencia de un hombre joven vestido con un overol azul, que
caminaba muy cerca de la puerta.
Y cercano a la piscina está el fantasma
de una mujer que está según los que la han visto con traje de bañ. Muy cerca de
las apariciones en la piscina fueron observadas agua en forma de huellas de
pisadas (aún cuando la piscina ha sido vaciada).
En cada lugar del Queen
Mary existe una historia diferente de apariciones o sensaciones fueron de lo
normal.
Nombramos algunas:
La guardería infantil de 3º clase: En uno
de los numerosos viajes que el Queen Mary ha realizado por el Atlántico. Una
mujer dio a luz. El bebé, que los padres decidieron llamar Leigh Travers Smith.
Y fue traído a esta guardería. Pero algo no fue bien. A las pocas horas de su
nacimiento murió. Existen testimonios que aseguran haber escuchado, durante la
noche, el llanto de un bebé procedente de la guardería. Muchos lo atribuyen al
niño, Leigh Travers Smith.
El Salón de la Reina: es un salón de primera
clase, donde no falta ningún detalle. Pero la opulencia y el glamour, no está
reñida con experiencias extrañas que han vivido muchos de los que han disfrutado
de los privilegios de esta estancia.
En una de las tantas visitas
guiadas, que grupo de turistas protagonizan. Una niña, que nos visitó con sus
padres, afirmó insistentemente que veía a una mujer. Pero lo cierto es que nadie
vio, excepto la niña. Ella no dejó de señalarla con él dedo diciendo: “está
ahí”. La niña describió a la enigmática visión como una mujer joven y
guapa.
Lo que ninguno de aquellos turistas imaginó, es que hay informes
que recogen testimonios de tripulantes y viajeros, que aseguran haber visto en
este salón , a una mujer joven, muy hermosa y vestida de traje de noche blanco,
reluciente. Hay quien afirma, que la ha visto bailar elegantemente entre las
sombras del salón. Son tan numerosos sus apariciones, a lo largo de la historia
del barco, que le han puesto un apodo cariñoso: la mujer de
blanco.
Suistes de primera clase: a lo largo de la historia del Queen
Mary, son numerosos los infórmenes de hechos extraños ocurridos en las
habitaciones más lujosas: el sonido del correr del agua de los grifos en mitad
de la noche, y posteriormente comprobar que ningún grifo se abrió; el teléfono
sonando a altas horas de la noche, sin que nadie haya realizado la llamada;
pasajeros que se quejan que la habitación de al lado hacen mucho ruido y no le
dejan descansar, sin embargo, se comprobó que la habitación de al lado no estaba
ocupada.
Como vemos, son muchos las extrañas experiencias que han
ocurrido en estas habitaciones, pero de entre todas, destacan dos:
- En
estas habitaciones de primera clase se ha visto con bastante frecuencia bolas de
luces. Bolas muy brillantes avanzando por el aire.
- En una reciente
visita turística guiada. Uno de los turistas, sacó una foto a un espejo de una
suite. Al revelarla, comprobó con extrañeza, que en el espejo se reflejaba un
hombre extraño. El guía encargado de atender a esta visita, negó rotundamente,
que el hombre del espejo fuera parte del grupo de turistas. En un examen
minucioso de la fotografía, se compró que tanto el peinado del extraño hombre y
sus ropas pertenecían a varias décadas pasadas, concretamente a los años 30.
El Fantasma Gris: Ahora haremos un poco de historia del Queen Mary. El
barco participó activamente en la segunda guerra mundial. Fue pintando de gris
camuflaje y se bautizó como EL FANTASMA GRIS. Era tan codiciado por los
adversarios nazis, que se ofreció 250.000 dólares de recompensa y la Cruz de
Hierro para el capitán de submarino que lograra hundirlo. En unas maniobras
nuestro Fantasma Gris embistió al barco inglés Curacao. Más de 300 soldados
ingleses perdieron la vida en aquel accidente. Cuarenta años después de los
hechos relatados, se habilitó el lugar exacto de la colisión, para que un equipo
de televisión dejara cámaras grabando, evidentemente en aquellos momentos en el
lugar, solo estaban las cámaras. Al comprobar las grabaciones, el audio recogió:
voces, gritos y golpes que algunos lo atribuyen a los soldados ingleses del
Curacao.
En la cocina: pero estas muertes no fueron las únicas en tiempos
de guerra. Durante la Segunda Gran Guerra, se produjo el asesinato de un
cocinero a manos de sus compañeros de abordo. Aún hoy, hay personas que aseguran
escuchar los gritos del desdichado cocinero.
Dedicado para las personas que leen el blog gracias
la casa embrujada-....-
Esta es la historia de una familia, que llego a vivir a la casa de Amityville,
sin imaginar ningún miembro de la familia lo que estaba apunto de pasarles
dentro de esta casa...
El 13 de Noviembre de 1974 la policía descubre los
cadáveres de seis miembros de la familia DeFeo (el padre, la madre y cuatro de
sus cinco hijos) en la mansión High Hopes. Esta mansión estaba situada en el 112
de Amityville, Nueva York.
Pocos días después detienen al Ronnie DeFeo, el
mayor de los hijos de 23 años, quien hace una confesión espeluznante: “Disparé
primero a mi padre, luego bordeé la cama y mate a mi madre. Después de eso,
honestamente digo que no hubiese podido parar aunque hubiese querido. No podía
bajar el rifle, no podía dejar de apretar el gatillo. Sentía como si alguien
estuviese dentro de mi, manejándome a su antojo.”
Ronnie decía oír voces
en la casa que le inducían a hacer esas atrocidades: “cógelos… mátalos…acaba con
ellos”. Estas voces fueron atribuidas por el tribunal como un desorden
psicológico. Nunca se consideraron reales.
El impactante caso ocupó las
primeras páginas de la prensa durante meses.
Un año después del atroz
asesinato la casa (que era una enorme mansión colonial de tres plantas con
jardín y embarcadero) se puso a la venta por el insignificante precio de 80.000
dólares. La familia Lutz aprovechó la oportunidad, aún sabiendo los hechos
ocurridos. Nadie piensa que una casa te pueda matar. Son las personas las que lo
hacen.
Al poco tiempo de mudarse el padre de familia comenzó a escuchar
las mismas voces y su comportamiento cambió radicalmente, hasta el punto de
hacer peligrar la vida de su propia familia. Oía voces, tenía cambios de
personalidad, se volvió agresivo, no era dueño de sus actos. 28 días después de
llegar a la casa, la familia Lutz abandona el lugar. Nunca regresaron. Ni
siquiera a buscar sus propias pertenencias.
Sólo duraron 16 días en la
casa. Curiosamente la mansión se llamaba High Hopes: Grandes esperanzas. La casa
sigue deshabitada
Firmado : Falvus
martes, 8 de mayo de 2012
Ayuda de un desconocido
Una mujer finalizó sus compras en unos grandes almacenes y cargada de bolsas se dirigió al aparcamiento donde tenía su vehículo. Al llegar se encontró con una de las ruedas de su coche pinchada, abrió su maletero y sacó la rueda de repuesto y las herramientas necesarias para realizar el cambio. Como no tenía mucha experiencia le estaba resultado complicado cambiar el neumático.
Un hombre muy guapo, vestido con traje y corbata y con un lujoso maletín de cuero se ofreció gentilmente a ayudarla, entre los dos cambiaron en pocos minutos la rueda del coche mientras conversaban. Ambos frecuentaban el centro comercial a la hora de la comida porque él trabajaba cerca, por lo que dijeron que si alguna vez volvían a coincidir quedarían para comer juntos. El hombre una vez que ganó confianza le pidió a la mujer si podía acercarle en coche a la otra planta del parking, ya que sin darse cuenta se había equivocado al bajar en el ascensor y tenía su coche aparcado en un piso superior, a ella no le supondría mucho porque tenía que pasar por allí para dirigirse a la salida.
La mujer no quería parecer ingrata y decirle al hombre que no, pero no estaba dispuesta a montar en su coche a alguien que apenas conocía; por lo que fingió haber olvidado una bolsa en una de las tiendas y le pidió al señor que la esperara un minuto mientras subía a recogerla. Cuando el hombre permaneció sentado en su coche esperando en lugar de subir con ella a la planta en la que supuestamente tenía el coche empezó a sospechar. Por lo que una vez dentro del centro comercial se dirigió a un miembro del equipo de seguridad para contarle el caso.
Al llegar ambos a su coche éste estaba vacío, pero el hombre en su huída (probablemente al ver al seguridad) olvidó su maletín en el asiento de atrás del coche. Tras diez minutos de espera el seguridad y la mujer llamaron a la policía para que se encargara de entregar el maletín a su propietario. Los agentes en busca de algún tipo de identificación abrieron el maletín, nadie podía esperar lo que encontraron dentro.
El maletín estaba lleno de distintos tipos de cuchillos, una cuerda, esparadrapo y una cámara de fotos. Lo que encontraron dentro de la memoria de la misma les dejó estupefactos.
El hombre secuestraba mujeres que torturaba y violaba antes de ejecutarlas, su fetiche era fotografiar a sus víctimas que al parecer eran muchas. Los agentes de inmediato le pidieron a la mujer que les mostrara la rueda que había cambiado el asesino. La rueda estaba perfectamente, tan solo encontraron un pequeño trozo de madera con el que al parecer había vaciado el aire de la misma obstruyendo la válvula de entrada de aire.
El asesino tras localizar una posible presa que se encontraba sola en el parking, vaciaba uno de los neumáticos y esperaba pacientemente a que regresara para ofrecerse a ayudarla y ganarse su confianza, de este modo ellas accedían a meterse con él en el coche donde las atacaba y secuestraba.
Ladrónes de órganos
Tras varios años saliendo con su novia Juan descubre que le era infiel, destrozado por la ruptura y después de varias semanas encerrado en casa por fin se decide a aceptar la invitación de sus amigos para salir de copas y ahogar sus penas en alcohol.
A las pocas horas y tras varios vodkas por fin decide acercarse a hablar con una chica que lleva toda la noche mirándole, siempre había sido un chico tímido pero el alcohol y los ánimos de sus amigos le empujan a entablar conversación. La chica está muy interesada en él y en media hora ambos están besándose apasionadamente.
Los amigos deciden dejar solos a los “tortolitos” y cambian de bar, dejando a Juan con su nueva amiga. La chica se empieza a poner más cariñosa e invita al chico a que la acompañe a un hotel donde podrán estar más cómodos.
Montan en un taxi donde Juan mareado por las copas y distraído por los besos y caricias de la chica ni se da cuenta de donde le llevan. Ambos entran en la habitación de un mugriento hotel pero no parece molestarles la suciedad del lugar, están demasiado concentrados el uno en el otro.
La chica saca una pequeña petaca (una botella de licor) y le ofrece a Juan la última copa mientras ella se asea en el baño antes de intimar. Juan emocionado por su éxito pega un trago, a los pocos segundos cae inconsciente, la bebida tenía algún tipo de droga…
Despierta varias horas después en una bañera llena de hielo, muerto de frío y con un fuerte dolor en la espalda. Aún medio drogado y con la cabeza a punto de explotar se da cuenta de que han dejado su teléfono móvil junto a un nota cerca de donde está tumbado.
“Llama a una ambulancia inmediatamente o morirás”
El chico asustado se levanta como malamente puede para observar horrorizado en el espejo que tiene dos enormes heridas en la espalda justo a la altura de los riñones.
Al llegar al hospital le confirman sus peores temores, una banda de traficantes de órganos le han extraído sus riñones, probablemente para venderlos a algún rico sin escrúpulos al que no le importe el origen de los mismo.
El chico a partir de ese momento tendrá que vivir permanentemente enchufado a una máquina de diálisis en el hospital hasta que, si tiene suerte, le encuentren un nuevo riñón y le puedan realizar un trasplante.
viernes, 4 de mayo de 2012
la muñeca de porcelana
La historia de la mudanza que marcó mi vida para siempre. Esta es una historia de índole real que ha sucedido hace exactamente dos años, tiempo durante el cual he tratado de olvidar lo sucedido. La razón por la cual hoy he decidido darla a conocer consiste en mi necesidad de aportar a otra persona una advertencia sobre las muñecas de porcelana....Actualmente tengo 18 años de edad; antiguamente podía ser considerada una persona especialmente escéptica. Pero eso cambio, como he mencionado antes, hace dos años.
Soy una joven que nació y se crió en un hogar relativamente normal; soy hija única y siempre había deseado que mis padres pudieran darme un hermano. Tras años de tratamiento, mis padres lograron concebir una niña, Sofia era el nombre de mi tierna hermana recién nacida.
Ya con una familia mas numerosa, mi madre considero que vivir en una casa de mayor amplitud beneficiaría mi crecimiento, al igual que el de mi hermana. Al plantear la cuestión a mi padre; él acepto sin ninguna objeción, pues hace unas semanas había recibido una importante oferta laboral en las afueras de la ciudad pero no sabía si mi madre aceptaría el hecho de dejar nuestro hogar.
Durante un mes, ambos buscaron una casa que cubriera eficazmente las nuevas necesidades de la familia. La casa apareció.
Llegó el día de la mudanza y mi padre se encontraba especialmente ansioso, no paraba de moverse de un lado a otro y parecía verificar cada movimiento que el grupo de obreros del camión de mudanza realizaba. Finalmente, con todas nuestras pertenencias sobre el camión y la casa completamente vacía, nos decidimos a partir.
Nunca olvidaré el lento andar del auto mientras mi madre y mi hermana menor saludaban a la antigua casa con una gran sonrisa en sus rostros. Personalmente, no me emocionaba tanto el hecho de mudarnos a una casa más grande, extrañaría mi antigua escuela y los pocos amigos que había podido conseguir.
Llegamos y la casa era tal cual como mi padre la había descripto. La puerta de la entrada era gigantesca, podría calcular que medía el doble de mi casa anterior; el techo estaba formado por tejas azules un tanto desgastadas y las paredes eran perfectamente blancas, posiblemente pintadas antes de que la mudanza fuera efectiva.
Mi madre, con mi hermana en brazos salió sorprendida del auto y rapidamente ingresó a la casa; mientras mi padre y yo permanecimos unos segundos en el auto. -¿Que te parece?- preguntó; yo no contesté, pues no me parecía necesario mudarnos. Ambos nos bajamos del auto sin emitir una sola palabra, me paré a un lado del auto y observé la casa un par de minutos mientras mi padre descargaba una maletas que traíamos en el portaequipajes. Detrás de nosotros llegó el camión de la mudanza. Fue entonces cuando me decidí a entrar pues comenzaba a hacer frío y no me sentía a gusto ahí afuera sola (pues mi padre ya había ingresado).
Por dentro la casa no era muy distinta de lo que era por fuera, rustica y un tanto maltratada, paredes de color celeste y alfombra, una escalera grande que, supuse, llevaría a los cuartos. La sala estaba vacía, salvo por un viejo piano cubierto por una manta blanca y un cofre de madera oscura y gastada a un lado de la chimenea al cual no le dí importancia.
Subí rápidamente a ver las habitaciones, Me encontraba un tanto enfadada y no tenía las mas mínimas ganas de escuchar los comentarios de mi padre acerca de los beneficios de la nueva casa. Revisé los cuartos y elegí el que me pareció mejor; era espacioso y poseía dos ventanas grandes, las paredes eran color rosa y la alfombra era blanca.
Tras descargar del camión algunos muebles la noche se hizo presente y después de cenar temprano casa uno se dirigió a su cuarto correspondiente.
Mi hermana pequeña lloró toda la noche. Supuse que era normal, pues esa era la primera vez que dormía sola en un cuarto.
Pese a que mi madre se levantó varias veces para comprobar que todo estuviera bien, no podía hacerla dormir más de quince minutos antes de que volviera a llorar desconsoladamente. Aquella noche casi no pude cerrar los ojos, las ventanas grandes no me permite dormir, pues las cortinas estaban aun dentro de algunas de las cajas.
La mañana siguiente transcurrió normalmente, mi padre se fue a trabajar y mi madre se dedicó a desempacar y ubicar las pertenencias dentro de las cajas. Mi aburrimiento fue extremo ese día.
Llego la tarde. Mi madre se encontraba en la cocina con Sofia, mientras que yo en la sala, observando por la ventana como caían las hojas de los árboles, pues todavía no habíamos encontrado escuela para que yo pueda concurrir y no podía ver television porque el electricista no había venido aun para realizar el chequeo de la conexion eléctrica.
Fue entonces cuando mis ojos se clavaron en ese antiguo cofre que habíamos encontrado ya dentro de la casa el dia anterior. Me pareció un tanto bonito, pese a ser rustico, así que me decidí a vaciarlo para subirlo por las escaleras y llevarlo a mi cuarto. Cuando lo abrí, encontré una hermosisima muñeca de porcelana envuelta en una manta amarillenta. La muñeca era de largo cabello negro, tes blanca y unos grandes ojos azulados; llevaba puesto un vestido rosa con encajes y bordados. Corrí a enseñársela a mi madre, quien me dijo que era muy bonita y que la cuidara si es que pretendía quedarmela.
Esa noche envolví la muñeca en la manta y volví a guardarla dentro del cofre pues no quería arruinarla. Después de cenar, al igual que todas las noches, cada uno se dirigió a su cuarto. Apagué las luces y me recoste en completa paz, cerré los ojos y cuando me decidí a dormir, mi hermana comenzo con el show nocturno de llanto incesante. Una vez más no podría dormir.
Me levanté y abrí la puerta de mi cuarto y le grité a mi madre que hiciera callar a la bebe pues necesitaba dormir, la verdad es que me encontraba enfadada. Sin darme cuenta, deje la puerta abierta y me envolví en mis sabanas nuevamente. De pronto; sentí la puerta del cuarto de mi hermana se abrió y cerró rápidamente, supuse que era mi madre que se levantó a intentar hacer dormir a la inquieta Sofia. Esa noche no volví a escuchar los llantos de la bebe y dormí placidamente.
Hasta que a la mañana siguiente los gritos desgarradores de mi madre lograron despertarme; me levanté asustada lo mas rápido posible y corrí por el pasillo buscando el origen de los gritos, que raramente provenían del cuarto de mi hermana menor. Mis rodillas temblaban al igual que mis manos.
Cuando llegué no podía creer lo que veía. Mi madre tenía a mi hermana en brazos cubierta de sangre y mi padre se encontraba en el suelo llorando junto a la cuna; ambos me miraron y mis rodillas comenzaron a temblar aun mas, tanto así que caí al suelo como si mis piernas hubieran perdido las fuerzas, comencé a llorar desconsoladamente. Mi padre se acerco y me abrazó fuertemente.
En la tarde, después de que mi hermana fue llevada al hospital y muriera a causa de desangramiento por una herida en la garganta provocada por arma blanca, según los médicos. Me quedé sola en casa a cuidado de nuestros nuevos vecinos, quienes se ofrecieron a ayudarme en caso de que los necesite y a revisar que todo esté bien cada una hora.
Esa tarde me quedé en mi cuarto toda la tarde sin poder creer aun que mi hermana hubiera muerto a metros de donde me encontraba. Fue entonces cuando, no entiendo el porqué, me decidí a abrir el cofre y encontré la manta chorreando de sangre y debajo de la muñeca una navaja con doble filo. Guarde la muñeca en la caja y corrí a la casa de mis vecinos para contarles de aquello que había encontrado, llamaron a la policía, quienes llegaron unos minutos antes de que mis padres llegara.
Con el tiempo comprobaron que esa navaja fue el arma que mato a mi hermana y que aquella sangre en la manta le pertenecía. La policía le dijo a mis padres que un demente rondaba las casas y que pudo usar la manta para limpiarse y el cofre para guardar la navaja. Pero yo sé que fue la muñeca quien corto la garganta de Sofía, lo sé porque cuando volvimos a entrar a la casa, la muñeca no estaba en el cofre y nunca más pudimos encontrarla. Además, ¿Quien mas pudo entrar a mi cuarto en mitad de la noche sin despertarme?. Solo yo lo sé y nunca se lo he dicho a nadie, pero esa muñeca aun esta libre. Afortunadamente pudimos volver a nuestra casa y retomar nuestra vida cotidiana, pese a nunca poder olvidar aquella mudanza.
la niña de la mascara ensangrentada
Cuando tus padres no te dejan salir, sabes que su motivo es tu seguridad; sin embargo, esta niña sufrió la demencia de su padre. Hace aproximadamente 15 años, en una familia, la madre murió en un accidente de auto, provocando la locura de su esposo...Éste quedó paranoico y agorafobico (miedo al exterior) desde entonces protegio a su hija, quien tenia un gran parecido a su esposa. Sin embargo, su manera de protegerla era exagerada, no la dejaba salir ni ver por la ventana y cosas por el estilo. Un dia, su padre se encontraba en su taller trabajando, él era herrero; y ella, aprovechando que estaba distraído, decidió salir, sin notar que su padre se habia dado cuenta. Este cerro la puerta antes que ella saliera; y enfurecido, empezo a gritarle. Decidio entonces, para que no se le volviera ocurrir salir, ponerle una mascara de metal sujetada con clavos, y el le dijo: " y ahora que tienes ese rostro, vas a querer salir?", la chica, asustada, no respondio y se escondio en su cuarto, pasando alli la mayor parte del tiempo. Su hija, triste, adolorida y resentida con su padre, decidió hacer un pacto con el diablo y pidio que le quiten esa mascara que le avergonzaba, pero este le dijo que a cambio debia matar a su padre; entonces, la niña dudando un poco, no sabia que hacer. Finalmente, decidida, cogio un martillo y destrozo el cráneo de su padre manchando su mascara de sangre, sin embargo, ella ya no quiso que le quitasen la mascara, ya que le gustaba su nuevo "rostro" ensangrentado. La policía nunca supo donde quedo el cadáver del padre ni el paradero de la hija ni si seguía viva o muerta, pero se cree que ella deambula por las calles de Lima (Perú) disfrutando su libertad con su mascara ensangrentada....
Texto de Daraa :3 ¡¡¡he vuelto¡¡
martes, 1 de mayo de 2012
las risas...
Hay gente que dice que es verdad otra que no pero por las dudas nunca juegues con muñecas de porcelana. Un matrimonio tuvo una hija llamada Jenny y al cumplir 6 años los padres le regalaron una muñeca de porcelana. Al día siguiente la niña desapareció pero la muñeca seguía en la casa. Al año el matrimonio tuvo otra hija llamada Mariane y cuando cumplió los 6 años le volvieron a regalar la misma muñeca , pero esta vez no solo desapareció la niña también la muñeca. Los padres , luego de buscar por todo el pueblo comenzaron a repartir fotos de las niñas por los parques y escucharon las risas de sus hijas , pero la esperanza se desvaneció al ver que solo eran las dos cabezas de Jenny y Mariane colgando de las manos de la muñeca de porcelana , mientras que esta cantaba una terrible canción. Los padres terminaron en un manicomio asegurando que siguen oyendo las risas de sus hijas
jueves, 26 de abril de 2012
La niña perdida
Vanessa, es una joven de Gijón que estudia Terapia ocupacional en la Universidad de Talavera. Junto con otras dos chicas alquiló un piso en la calle de los Templarios para que los gastos fueran menores.
Durante el segundo curso, Vanessa suspendió dos asignaturas y sus padres le enviaron el mes de agosto para estudiar. Una noche de verano en la que estaba sola, cuatro golpes secos sonaron a su puerta. Vanessa creyó que se trataba de algún amigo con el que salir a tomarse una copa, pero se trataba de una niña de alrededor de siete años.
La niña, de hermosos tirabuzones rubios y grandes ojos castaños miró a Vanessa y le dijo que se había perdido. Vanessa le dejó entrar, le preparó un vaso de leche y le dijo que iban a ir a la policía. Verónica le rogó que no lo hiciera esa noche pues tenía mucho sueño y quería dormir. Vanessa accedió y le preparó la cama. Por la mañana temprano cuando Vanessa iba a llevarla a la policía, entró en el cuarto y vio que la niña, llamada Verónica, no estaba.
Un año después en idéntica situación, la niña volvió a aparecer. Parecía que no había crecido nada. De nuevo Vanessa le preparó la cena y le dejó dormir pero al día siguiente Verónica volvió a desaparecer sin dejar rastro. Vanessa fue a la policía y dio todos los datos de la chiquilla pero no se habían producido denuncias ni nadie había reclamado una desaparición. Tras dar muchas vueltas, Vanessa llegó al Hospital de San Prudencio. Un hospicio para niños y niñas huérfanos. Allí la madre Sonsoles, le explicó que no tenían ninguna niña de esas características. Justo cuando se disponía a salir Vanessa del lugar, otra monja llegó con un calendario de dos cursos atrás. Allí estaba la foto de Verónica, tal y como Vanessa le había visto. – Sí ¡es ella! – gritó. Las dos monjas se miraron extrañadas – Verónica murió hace dos años.
Un año después en idéntica situación, la niña volvió a aparecer. Parecía que no había crecido nada. De nuevo Vanessa le preparó la cena y le dejó dormir pero al día siguiente Verónica volvió a desaparecer sin dejar rastro. Vanessa fue a la policía y dio todos los datos de la chiquilla pero no se habían producido denuncias ni nadie había reclamado una desaparición. Tras dar muchas vueltas, Vanessa llegó al Hospital de San Prudencio. Un hospicio para niños y niñas huérfanos. Allí la madre Sonsoles, le explicó que no tenían ninguna niña de esas características. Justo cuando se disponía a salir Vanessa del lugar, otra monja llegó con un calendario de dos cursos atrás. Allí estaba la foto de Verónica, tal y como Vanessa le había visto. – Sí ¡es ella! – gritó. Las dos monjas se miraron extrañadas – Verónica murió hace dos años.
Aquella noche, cuatro golpes secos sonaron en la puerta de Vanessa. La muchacha observó por la mirilla de la puerta. Allí estaba de nuevo Verónica, con los brazos cruzados y cara de enfadada. – Has tardado mucho en abrirme, tengo hambre y sueño – Dijo la niña. Vanessa aterrada preparó todo como lo había hecho habitualmente. Cuando acostó a Verónica no pudo soportar el terror y entró despacio a su habitación. La niña estaba totalmente arropada. Vanessa retiró la sábana y bajo ella, como un suspiró pareció desvanecerse un cuerpecito en una nube. Sobre la almohada, con letra infantil y varias faltas había una nota “Gracias por la leche y los dulces, ahora tengo que irme a llevar al infierno a las otras tres chicas que no me dejaron entrar a sus casas.”
El diablo en el espejo
Unos amigos se reunieron aprovechando las fiestas navideñas para compartir una noche de alcohol y risas en mitad de un descampado. Como es habitual en este tipo de reuniones sin saber como empezaron a contar historias de terror y leyendas que conocían. Un par de ellos escuchaban asustados las escalofriantes historias que se contaban, pero la mayoría que ya llevaba un par de copas de mas, aprovechaban para bromear y tratar de asustar con un grito o saltando sobre los amigos cada vez que la narración hacía un silencio.
Sin embargo cuando Alberto comenzó a contar su leyenda todos se quedaron como petrificados:
“En Nochebuena, justamente a las 12 de la noche, el Diablo hace la inspección en la Tierra, la única en el año, así que si queremos verle tiene que ser ese mismo día a esa misma hora. Vete al baño, puesto que es el lugar más propicio para realizar el evento, y cierra la puerta. Enciende 12 velas, a poder ser negras, apaga la luz y sitúate enfrente del espejo. Cuando quede poco para que sean las 12, cierra los ojos y mantenlos cerrados hasta que quede sólo una campanada de las doce que deben sonar. En ese momento el Diablo se aparecerá en el espejo sólo durante un segundo”
Tras terminar su historia nadie sabía que decir, los envalentonados muchachos estaban realmente asustados porque sabían que con las fuerzas del más allá no se debe bromear y la figura del Diablo siempre ha sido una de las más temidas desde el comienzo de la humanidad.
Pero para Pablo era el momento perfecto para hacerse el machito, siempre había sido un segundón en el grupo y nadie le tomaba en cuenta por lo que era el momento perfecto para hacerse el valiente:
“¡Eso es mentira y yo lo puedo demostrar cuando quieras!”
“¡Eso es mentira y yo lo puedo demostrar cuando quieras!”
Todos se giraron a mirarle y rápidamente Alberto contestó:
- ¿Si tan valiente eres por qué no lo probamos? Dentro de un par de días será Nochebuena, yo mismo pongo las velas. Pero si te echas atrás te tendrás que comer las doce velitas delante de todo el grupo en año nuevo.
- ¿Si tan valiente eres por qué no lo probamos? Dentro de un par de días será Nochebuena, yo mismo pongo las velas. Pero si te echas atrás te tendrás que comer las doce velitas delante de todo el grupo en año nuevo.
-Ok, pero si lo hago y te demuestro lo contrario ¡Quien se comerá las velas serás tú por bocazas!
El grupo se rió y pasados unos minutos todo parecía haber quedado olvidado, pero para Alberto eso había sido un desafío a su autoridad como el líder del grupo y no iba a quedar así. Por lo que un par de días después se presentó en la casa de Pablo con una bolsa que contenía doce velas negras, una biblia satánica que le había prestado un amigo gótico de su hermana, un pentagrama con la cabeza de un carnero y una cámara capaz de grabar en la oscuridad que su padre guardaba en uno de los armarios como si fuera de oro.
Su intención era que cuando Pablo viera lo “completo” de su ritual de invocación se echara atrás y le pidiera disculpas pero lo que no se podía esperar es que el chico reafirmado en su intención de hacerle comerse las velas frente a todos en la fiesta de Año Nuevo bromeara sobre el tamaño de estas:
Su intención era que cuando Pablo viera lo “completo” de su ritual de invocación se echara atrás y le pidiera disculpas pero lo que no se podía esperar es que el chico reafirmado en su intención de hacerle comerse las velas frente a todos en la fiesta de Año Nuevo bromeara sobre el tamaño de estas:
- ¿Qué pasa Alberto que no las había más grandes? ¿Tanto miedo te da tragártelas delante del grupo que has ido a comprar velas de cumpleaños?
- Tú tranquilo Pablito que cuando te cagues del susto al menos las llamas de las velas ocultarán el olor.
Alberto entró en la casa de Pablo y sin dirigirle ni una mirada mas pasó al baño de su habitación.
Tal y como había visto en varias páginas de invocaciones que había encontrado en Internet colocó cinco de las velas en cada una de las puntas del pentagrama, cuatro de ellas a los lados del espejo y las tres restantes junto a la biblia satánica que intencionadamente dejó abierta por una página en la que había una especie de invocación o ritual. La escena del cuarto de baño con el pentagrama iluminado únicamente por la luz de las velas era digno de una película de terror y Pablo a pesar de tener que hacerse el valiente sintió como se le encogía el estómago al pensar que tenía que entrar solo para realizar la invocación.
- Bueno chaval hasta aquí puedo estar yo en el baño- dijo Alberto con voz socarrona – por si te echas atrás en el último momento y abres los ojos antes de tiempo te he colocado una cámara de vídeo ¡Mucha suerte, espero que la leyenda no sea cierta porque de lo contrario no creo que lo cuentes! – dijo intentando darle aún más miedo – Yo te espero aquí fuera para que no te de por salir corriendo.
- Bueno chaval hasta aquí puedo estar yo en el baño- dijo Alberto con voz socarrona – por si te echas atrás en el último momento y abres los ojos antes de tiempo te he colocado una cámara de vídeo ¡Mucha suerte, espero que la leyenda no sea cierta porque de lo contrario no creo que lo cuentes! – dijo intentando darle aún más miedo – Yo te espero aquí fuera para que no te de por salir corriendo.
Pablo se encontraba dentro del baño con la luz apagada, faltaba menos de un minuto y ya sentía como las gotas de sudor le caían por la frente. Una cosa es hacerse el chulito delante de todo el mundo pero otra era encontrarse con ese escenario aterrador y disponerse a invocar al mismo Diablo por una apuesta. Sin embargo reunió todas sus fuerzas para no salir corriendo y cuando Alberto le avisó cerró los ojos.
Pocos segundos después escuchó la primera campanada del reloj que tenían sus padres en el salón, el miedo que tenía y el silencio era tal que cada una de ellas parecían sonar cada vez más lentas. Al tener los ojos cerrados no percibió que con cada campanada se apagaba una vela, como si el mismo Diablo estuviera consumiendo cada una de ellas al ritmo necesario para que se apagaran simultáneamente a cada uno de los “clang” del reloj. Al sonar la campanada número once, tal y como le había indicado Alberto, Pablo abrió los ojos…
Alberto al otro lado de la puerta del baño esperaba que Pablo se echara atrás y saliera en cualquier momento, pero tras sonar la última campanada todo quedó en silencio. Llamó a su “amigo” pero no obtenía respuesta, ya había transcurrido más de un minuto y Pablo no salía así que decidió abrir la puerta. Al abrirla todo estaba a oscuras y sólo se escuchaba una respiración ahogada en el suelo, un fuerte olor a azufre inundaba el lugar y Alberto sintió que algo iba mal. Encendió la luz del baño y se encontró al otro chico con la cara desencajada del miedo mientras se llevaba fuertemente la mano al pecho.
De puro terror había sufrido un ataque al corazón y lo único que alcazaba a decir era:
“Lo he visto, lo he visto”
Al llegar al hospital los médicos no salían de su asombro, el corazón parecía estar bien y perfectamente recuperado, no obstante el chico se encontraba en una especie de shock y no hablaba con nadie, salvo para repetir una y otra vez que “lo había visto”.
Días después salió del hospital perfectamente recuperado, al menos físicamente ya que nunca volvió a ser el mismo, se convirtió en una persona asustadiza y retraída que frecuentemente se quedaba pensativo y en silencio a mitad de una conversación.
Alberto por su parte nunca se atrevió a ver lo que contenía la cinta y decidió tirarla a la basura junto a los objetos que se habían usado en la invocación. Quien sabe si algún día alguien la encontrará y podrá presenciar que fue lo que vio Pablo antes de que se apagara la última vela. Por su parte Pablo sabe que volverá a ver al Diablo el día que muera, ya que éste vendrá a reclamar su alma en persona.
El diablo en la discoteca
Una noche de viernes santo, se hizo una fiesta en la discoteca más famosa de la ciudad, dicen que en un momento determinado de la noche ,entró a la discoteca un joven, que atraía las miradas de todas las jovencitas que se encontraban en el lugar, era alto ,muy bien vestido, con unos ojos algo extraños pero encantadores…
Este apuesto joven se acercó a una muchacha para sacarla a bailar y ella encantada por su apariencia aceptó sin pensarlo dos veces, mientras bailaban él le advirtió que no mirara sus pies ya que se sentía un poco intimidado y no era capaz de seguir el ritmo, ella asintió con la cabeza…
Pero al cabo de un rato no resistió mirar sus pies, ella se quedó sin aliento al ver unas garras horribles y se desmayó enseguida, todo el mundo al ver a esta joven tendida en el suelo corrió a socorrerla, y el joven con el que bailaba ya había desaparecido del lugar.
La muchacha cayó en un terrible estado de coma, y sus padres ordenaron revisar las cámaras del lugar para identificar al hombre que todos creían que era el culpable de su estado, pero para sorpresa de todos, en el video de seguridad se veía claramente que la jovencita se movía sola por toda la pista de baile, el hombre no se reflejaba en la grabación. Para confirmar esta escalofriante historia en el baño del establecimiento en uno de los espejos decía:
“Viernes Santo, muerte de Cristo, Viernes Santo yo revivo y riego sangre y temor entre los humanos”…
La discoteca estuvo varios días impregnada con un olor a azufre y la joven murió después de un tiempo con unas marcas de quemaduras en la espalda…
jueves, 19 de abril de 2012
el fantasma
Hubo una vez dos chicos que deseaban contar una buena historia de terror. Como no encontraban nada que contar se les ocurrió la idea de internarse en el panteón.Así lo hicieron durante la madrugada para que nadie los viera. Esperaron durante un rato a ver lo que pasaba. Como nada sucedía se les ocurrió la loca idea de empezar a excavar con herramienta que encontraron en un lugar en el que se veía la tierra suelta. Aunque era obvio que se trataba de una lápida reciente su juventud los motivó a continuar con su locura.
Como empezaban a hacer demasiado ruido los vecinos se percataron del inusual ruido, alarmados agarraron sus machetes, escopetas y piedras y buscaron sigilosamente el sitio de donde provenían aquellos extraños ruidos. En la oscuridad se escuchó una voz gritando: Ahí! Y se les fueron encima pensando que eran dos fantasmas malditos. Los apedrearon, los acuchillaron, los machetearon... Hubo mucho ruido y barullo en aquel cementerio aquella noche. Dos disparos de escopeta acabaron con todo el bullicio. Volandoles la tapa de los sesos a cada fantasma. Solo al día siguiente se dieron cuenta de que no eran fantasmas sino gente ociosa a la que habían dado muerte. Aunque hubo detenidos de esos hechos a nadie se le pudo culpar directamente porque la gente del pueblo aseguraba que esos chicos eran profanadores de tumbas. Cuentan que a los chicos se les ve desde entonces atemorizando y profanando las tumbas de los nuevos difuntos de esa población, de los cuales sus restos aparecen desmembrados y esparcidos por el cementerio con una extraña nota en sus cuerpos: "En donde están nuestros sesos?"
Firmado Falvus
miércoles, 18 de abril de 2012
No enciendas la luz
Una chica llega a altas horas de la noche a la residencia de estudiantes donde vive, se ha quedado hasta tarde con unas amigas y cuando llega a dormir son más de las tres.
Entra en la habitación tratando de no hacer ruido para no despertar a su compañera de cuarto, tampoco enciende la luz para no molestarla por lo que tiene que avanzar a oscuras empleando solo la luz de tu teléfono móvil para no golpearse con los muebles.
Cuando se mete en la cama empieza a oír unos quejidos ahogados, la chica se queda en silencio para escuchar mejor. El sonido es como pequeños grititos ahogados o quejidos sin fuerza. Se imagina que su compañera se habrá traído a su novio al cuarto y estarán teniendo una noche apasionada, le sorprende que no colgara una prenda de ropa en la puerta como acostumbran a hacer como señal de que tienen “visitas”. Pero está demasiado cansada para levantarse y buscar otro sitio donde dormir. Sin darse cuenta cae en un profundo sueño entre lamentos y quejidos.
A la mañana siguiente se despierta sintiendo una humedad en su cama, aún medio dormida lleva su mano al líquido que empapa la manta y pega un salto tras comprobar que es sangre. Sobre su colcha la cabeza cortada de su amiga con un pañuelo en la boca que le sirvió de mordaza la noche pasada.
La habitación parece un matadero, todo está ensangrentado y en la pared escrito con la sangre de su amiga se podía leer:
“Suerte que no encendiste la luz”
Al llegar el forense dictaminó que la chica llevaba pocas horas muerta, al parecer el asesino la había estado torturando toda la noche a escasos metros de la cama donde descansaba. Los quejidos eran gritos de dolor que quedaban ahogados por la mordaza mientras el psicópata despellejaba y mutilaba viva a la víctima. Sin saberlo la chica había salvado su vida al no encender la luz y sorprender al asesino en mitad del crimen.
lunes, 9 de abril de 2012
Enamorado
Después de cumplir 15 años, mi vida, empezó a cambiar, todo empezó una noche del mes de abril, lista para dormir, algo se acuesta a mi lado en mi cama y me empieza a molestar, a sujetarme de las manos, a respirar sobre mí, yo tenía los ojos cerrados, por miedo, pero al abrirlos ese ser se desvanecía y me hacía parecer como que había sido parte de mi imaginación.
Pasé largas noche sintiendo a ese ser, hacía que yo en las mañanas, me levantara con grandes moretones en todo mi cuerpo, haciendo creer a mi familia que eran cosas mías, aprendía vivir con ese ser.
Así pasó un año, hasta que un día me decidí a preguntar que quería de mí, y así lo hice, llegó la noche y denuevo llegó ese ser que me llenava de miedo, y al hacercarse ami cama saben es la peor imagen que 7 años después no puedo olvidar, era un ser regordete, pequeño, llevaba un gran sombrero, y recorría mi habitación dando saltos, tenía la cara diabólica, y una sonrisa de ultratumba, al verle a la cara, se desvaneció ante mí, luego de eso, mi madre me llevó con espiritistas y confirmaron que había sido un duende, que se había enamorado de mí, que toda la vida había vivido en mi casa y que sí le gusta alguien él se iba a materializar.
La verdad es que a mí siempre me han seguido seguido seres del más allá, hasta el punto, de ver a mi abuelita, tres días después de haber fallecido, esa una imagen que no la saco de mi mente aunque mi familia no le dió alguna importancia, vi a mi abuela arrimada en el lado de mi cama, vestida con los trajes que fue enterrada, y flotando sobre el piso.
Si ustedes no me creen todo lo que me ha pasado, yo sí pues tengo la suerte sí lo puedo decir así de ser seguida por seres del más allá hasta el punto de que hace unos días, uno de estos espíritus me dió su nombre y la dirección donde había vivido, comprobé que murió hace cinco años víctima de los celos de su esposo.
Firmado Falvus
Pasé largas noche sintiendo a ese ser, hacía que yo en las mañanas, me levantara con grandes moretones en todo mi cuerpo, haciendo creer a mi familia que eran cosas mías, aprendía vivir con ese ser.
Así pasó un año, hasta que un día me decidí a preguntar que quería de mí, y así lo hice, llegó la noche y denuevo llegó ese ser que me llenava de miedo, y al hacercarse ami cama saben es la peor imagen que 7 años después no puedo olvidar, era un ser regordete, pequeño, llevaba un gran sombrero, y recorría mi habitación dando saltos, tenía la cara diabólica, y una sonrisa de ultratumba, al verle a la cara, se desvaneció ante mí, luego de eso, mi madre me llevó con espiritistas y confirmaron que había sido un duende, que se había enamorado de mí, que toda la vida había vivido en mi casa y que sí le gusta alguien él se iba a materializar.
La verdad es que a mí siempre me han seguido seguido seres del más allá, hasta el punto, de ver a mi abuelita, tres días después de haber fallecido, esa una imagen que no la saco de mi mente aunque mi familia no le dió alguna importancia, vi a mi abuela arrimada en el lado de mi cama, vestida con los trajes que fue enterrada, y flotando sobre el piso.
Si ustedes no me creen todo lo que me ha pasado, yo sí pues tengo la suerte sí lo puedo decir así de ser seguida por seres del más allá hasta el punto de que hace unos días, uno de estos espíritus me dió su nombre y la dirección donde había vivido, comprobé que murió hace cinco años víctima de los celos de su esposo.
Firmado Falvus
El padrasto
Sentado en un viejo sillón de mi casa escucho con los ojos cerrados una vieja canción de piano que escribí junto a mi ya difunto padre. Aun no lo puedo creer, el hombre que me recogió de aquel orfanato ha muerto, aun no sé cómo murió.
En ese momento mi mar de pensamientos fue interrumpido por una voz que me fue un poco familiar. ‘No, tu si sabes cómo morí’, dijo la voz misteriosa. Yo repliqué: ‘claro, espero llegar a mi casa pronto’. La voz misteriosa dijo: ‘no, aun no es tu casa, sigue siendo la mía hasta que lean mi testamento’.
En ese momento un escalofrió inexplicable se adueño de mi cuerpo abrí los ojos y enfrente de mi estaba mi padrastro. El dijo: ‘¿sorprendido de volverme a ver?’, yo dije con una sonrisa sarcástica: ‘no, tu tan solo eres el dolor que siento por la pérdida de mi querido padre’. El padrastro sonrió y dijo: ‘o tal vez tu locura proyectada en uno de tus más profundos miedos’. yo pregunte: ‘¿miedos? Yo no te tenía miedo padre, yo te admiraba, yo te quería’. Y mi padrastro se desapareció en la obscuridad de un rincón.
Suspiré y volví a cerrar los ojos para concentrarme y escuchar esa hermosa melodía del viejo y olvidado piano. De repente alguien tocó la puerta, baje rápido para ver quién era y vi a Lorena, una vieja amiga de mi padrastro. Ella se encargaba de preparar los difuntos para el funeral, mi padre siempre le dijo a Lorena que el día que muriera quería que ella misma lo preparara para verse espectacular en su entierro.
Lorena me sonrió y me dijo: ‘ya está todo listo para el funeral de tu padre’. Yo respondí: ‘muchas gracias por ayudarme con todo esto Lorena’. Ella respondió: ‘no hay de que, esto que estoy haciendo es lo que siempre quiso tu padre, bueno nos vamos para preparar todo antes de que los familiares lleguen’. Replique: ‘claro nomas deja apagar el estéreo’, era de mala educación dejar a Lorena afuera así que la invite a pasar, ella parecía muy sorprendida por la gran casa de mi padre, ya cuando llegamos al segundo piso apague el estéreo y mi padre apareció al lado mío y dijo: ‘acaso no te dije que nunca trajeras a nadie cuando yo no estuviera’, yo respondí: ‘pues estas aquí no se por qué te quejas’, Lorena un poco confundida me preguntó: ‘con quien hablas’ yo respondí: ‘con nadie’, Lorena me que había escuchado esa canción, es muy bonita y preguntó cómo se llamaba. Yo respondí: ‘no tiene nombre la escribí junto con mi padre’. Lorena me sonrió y dijo: ‘tú has de tener muchos recuerdos hermosos de tu padre’, yo respondí: ‘si tengo bastantes, de pronto mi padrastro se apareció al lado mío otra vez y me dijo al oído: ‘y tan solo por eso me mataste’.
No lo pude creer mi padre o mi locura no sé que era él o esa cosa, pero me estaba culpando de la muerte de mi padre. En el funeral todos lloraban por mi padre excepto yo, no sabía por qué no lloraba por la pérdida de mi padre era mucho, pero al parecer tenía muchas fuerzas para retener las lagrimas. Me senté y suspire mirando como otros que conocían poco a mi padre lloraban desconsoladamente. De repente mi padre apareció sentado al lado mío y dijo: ‘vaya cuanta hipocresía hay en este pequeño cuarto’, yo le dije un poco enojado: ‘por lo menos ten un poco de respeto hacia las personas que vinieron a verte’, él se rio y me respondió: ‘no vinieron a verme a mí solo vinieron a ver a quien le dejé toda mi herencia, la gente a veces llega hacer muy hipócrita cuando hay algo valioso de por medio’. Entonces me llegó el recuerdo de lo que me dijo cuando estaba en casa con Lorena y le pregunte: ‘por qué dices que yo te mate’, el sonrió y me dijo: ‘no te hagas el tonto, yo sé, recuerda esa discusión y después no se empezó a oír cucu cucu y me encajaste el cuchillo en el pecho.
Asustado le respondí: ‘no claro que no, yo no fui’. El se rio y me dijo: ‘nunca vas a escapar de mí, yo soy tus miedos, soy tu locura yo soy tu padrastro’. no pude más y grite con todas mis fuerzas: ¡Basta!, todos en el funeral me miraron como si estuviera loco, de inmediato me fui del funeral y corrí hacia mi casa, me encerré y me puse en un rincón y no sabía qué hacer, no sabía que pensar, como pude matar a mi propio padre, me puse a llorar yo quería a mi padre y de repente el pareció frente a mí y me dijo: ‘no, tú me odiabas me lo hiciste saber el día que llegaste borracho’, yo sorprendido le pregunte: ‘como no entiendo llegue borracho por favor dime qué fue lo que paso’, el me dijo: ‘llegaste borracho me dijiste que me odiabas que siempre tenias que hacer lo que yo decía yo le respondí : ‘porque era cierto’, el me reclamo: ‘no yo siempre te di la opción, pero tú por miedo a lastimarme siempre hacías lo que yo quería’. Yo respondí: ‘es cierto ya lo recuerdo todo se salió de control y tome el cuchillo… Lo siento padre’, de repente una lagrima de sangre se notaba en la mejilla de mi padre y me dijo: ‘no me duele que me hallas matado, es mas estoy orgulloso de que por primera vez tú hagas algo por tu propia cuenta’, yo pregunte: ‘entonces ¿por qué lloras?’ y él respondió: ‘me duele que tú me odies’, de repente me dolió el pecho y yo también llore y le dije: ‘no, no es cierto, yo no te odio, yo te agradezco por todo lo que hiciste por mi y tan solo quiero pedirte perdón’, el sonrió, ‘no hay nada que perdonar’.
Mi padrastro bajó las escaleras abrió la puerta y cerró, días después fui arrestado, confesé mi crimen y fui sentenciado a 20 años de prisión me parecieron justos, un años después decidí reunirme con mi padrastro
Firmado Falvus
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