viernes, 22 de junio de 2012

María González

Había una vez una niña llamada María González que estudiaba en un colegio de una pequeña ciudad de el norte de España. 
Un día había quedado con sus amigas por la tarde pero resultó que ellas le habían engañado y no se iban a presentar. Ella como buena amiga esperó y esperó. Y llegaron las ocho.
De repente comenzó a ver luces a lo lejos, que poco a poco se empezaron a acercar hacia María. Ella retrocedió poco a poco. Hasta que chocó con una sombra que se le acercaba silenciosa por detrás. Estaba rodeada. Intentó gritar pero no le salió la voz, estaba paralizada por el miedo. 
La sombra sacó una navaja del forro de su gabardina y se la colocó en la garganta. 


Al siguiente día sus padres fueron al colegio por su hija, pero nadie la había visto. Buscaron y buscaron por el colegio, el patio y sus alrededores, pero no la encontraron. 


Desde ese día se dice que si caminas por ese patio alrededor de las ocho cuando ya ha caído la noche verás una sombra que se te irá acercando poco a poco. Esa sombra es María con la navaja clavada en el cuello. 
Enloquecerás y no volverás a ser el mismo.


Firmado: Purpuram y Nigrum. 

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