martes, 27 de marzo de 2012

El loco telefónico

Un matrimonio iba a ir al teatro aquella noche, y por ello tuvieron que dejar a sus dos hijas solas en la casa. La pequeña le suplicó al padre que no fueran, porque tenia miedo de quedarse solas puesto que hacia poco que un peligroso asesino se habia fugado del manicomnio de la ciudad. El padre le dijo que, si tenia miedo, metiera al perro debajo de la cama, para que éste le lamiera la mano y le tranquilizara.


Los padres se fueron, y las niñas se durmieron. A la media hora, llamaron al teléfono. La niña pequeña, temerosa, fue a cogerlo. Sonó una carcajada seca y colgó. La niña, extrañada, volvió a la cama. Al rato, volvio a suceder lo mismo. Llamaron, y el telefoneante volvió a soltar otra carcajada y al instante, colgó. La niña volvió a la cama, y alargó la mano al perro para tranquilizarse. La llamada volvió a repetirse dos veces más. La niña, aterrada, vio como al rato volvian a llamar de nuevo. Sonó la carcajada, el filo de un gran cuchillo rechinó en sus oídos, y el cuerpo de la niña cayó al suelo.


A la semana, una vecina, extrañada de no ver salir de la casa a la familia, llamó a la policía, los que abrieron la puerta por la fuerza. En el interior de la casa encontraron los cuerpos de toda la familia y el perro, en el orden de sus muertes. En el collar del perro se encontró una nota, que decía:


"los locos tambien sabemos lamer"


Modificación de la leyenda anterior:


Era un día un poco nublado y Esther estaba en casa estudiando. Cuando llegó la noche, sus padres se disponían a salir puesto que habían quedado cuando en las noticias salió que un loco se había escapado y era altamente peligroso y se recomendaba atrincherarse en las casas hasta que fuese encontrado.


Sus padres preocupados le dijeron si quería queue se quedasen pero ella insistió en que estaría bien, además tenía al perro para aliviarla del miedo y cuando bajaba la mano se la chupaba y se sentía más fuerte. Sus padres sin más se fueron y la noche se fue oscureciendo.


Una terrible tormenta se desencadenó y empezo a sentir miedo asi que bajó la mano y sintió los lamidos que la reconfortaron.


Al día sigiente cuando se levantó, sus padres no habían llegado y cuando entró en el salon encontró al perro ahorcado del techo y sin ojos con una nota que decía: "los locos tambien sabemos chupar"


¿Real o solo una fantasía?
Firmado: Nigrum

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