Los niños le llamaban "Demonio" y los padres de estos les decían que no se acercaran a ella por que estaba maldita.
Ángela solo deseaba tener dos bellas pupilas en sus ojitos azules.
Una noche, antes de acostarse, preguntó a Dios:
-Diosito, tú que me diste esta piel tan blanca y bonita, tu que me diste esta boca tan delicada y estos labios rosados, ¿por que no me diste pupilas?-.
Luego se metió en la cama y comenzó a soñar. Soñó y soñando tuvo un sueño muy extraño. Estaba en una habitación oscura, casi no veía nada. Se oía una voz que le dijo:
-Yo te dí dos ojos azules con sus pupilas, eras perfecta: lista, guapa... pero eso al diablo no le gustó. Tuve que hacer un pacto para dejarte vivir: quitarte las pupilas. Para recuperarlas tendrás que pactar de nuevo con el diablo y darle lo que quiera.
Ángela se despertó de repente. Entonces se puso de rodillas y preguntó al Satanás:
-Tú que me quitaste las pupilas y la compañía, ¿que podría hacer por tí para que me devolvieras lo que más quiero?
Oyó una voz orrible y estemecedora que dijo:
-Deves matar a quien más quieras.
Al siguiente día la madre de Ángela apareció muerta de una puñalada en el estómago y Ángela ya no estaba en la casa.
"Todo su precio, solo que hay cosas que nos salen más caras".
Firmado: Nigrum.
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